Antes de emprender nuestro viaje a China habíamos escuchado hablar de Huangshan y de sus pintorescas montañas las cuales han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1990, sin embargo nunca imaginamos que en esta ciudad, situada al sur de la provincia de Anhui festejaríamos el año nuevo Chino.

Dicen que en el mundo siempre hay gente buena dispuesta a ayudar y los chinos han sabido demostrarlo. Durante la registración en la Universidad de Zhejiang, Rodrigo conoció a Pan Xiang, un joven estudiante de maestría quién voluntariamente lo ayudó con el proceso, gesto que seguidamente repitió con cada uno de los argentinos (este año somos seis becarios en Zhejiang). Por su calidez y simpatía y por el interés mutuo en descubrir nuestras culturas, Pan pronto se convirtió en nuestro primer amigo Chino.
El Festival de Primavera 春节 (chunjie – como así también se lo conoce al Año Nuevo Chino) se acercaba y Pan nos invitó a su 老家 (laojia – ciudad natal) en Huangshan a vivir esta experiencia junto a su familia. Nuestra aventura comenzó el viernes primero de febrero cuando su padre y su primo pasaron a buscarnos en auto. Esta es una época del año en la que millones de personas se movilizan para reencontrarse con sus familias, muchos pasajes de trenes se agotan el mismo día en que salen a la venta y los embotellamientos, conocidos aquí como 堵车 (duche) muchas veces son difíciles de evitar. Nuestro viaje fue bastante fluido y por la tarde arribamos a 歙县 (shexian) una localidad al sur de la ciudad de Huangshan. Familiares y vecinos aguardaban ansiosos la llegada quienes nos sorprendieron con un cálido recibimiento. Nos hospedamos en la casa de la tía de Pan, quien junto a su esposo y su hijo han hecho de su hogar nuestro hogar y han compartido con nosotros sus tradiciones y sus costumbres.
En una de las paredes de su casa colgaba un almanaque con un calendario lunar el que hizo cambiar nuestra referencia temporal por los próximos 7 días. Los días uno, dos y tres de febrero se convertirían en廿七 (nianqi -27), 廿八 (nianba – 28) y 廿九 (nianjiu – 29). El 4 de febrero en 除夕/立春 (chuxi/lichun – que significa el Comienzo de la Primavera ) y el 5 de febrero en 正月 (zhengyue – Año Nuevo). A partir de aquí se reiniciaría la cuenta con 初二 (chuer) y 初三 (chusan). La tabla siguiente expresa más claramente la relación:

La celebración comprendió tres etapas, la primera abarcó los tres días previos al festejo de Año Nuevo, la segunda los días 4 y 5 y la tercera los dos días posteriores (también representados en la tabla para una mejor comprensión).
Primera etapa – el arribo
Durante la primera etapa llegan las familias con regalos, comida, frutas y bebidas. También lo hacen los jóvenes que regresan del campus universitario rodando sus valijas de mano. Una vez todos reunidos pueden alcanzar un número de hasta sesenta personas o más. Previo a la gran celebración aquellos que comparten los mismos lazos de sangre, conocidos como 血缘 (xueyuan) se reúnen para disfrutar juntos desde desayunos y almuerzos hasta cenas. Para ello, cada familia tiene asignada la comida del día y en grupos se organizan con los preparativos. Luego se distribuyen en mesas rectangulares o circulares en las prevalece el color rojo y abundante comida. Desde adultos mayores a niños pequeños ya se respira un clima de alegría y reencuentro familiar.
Muchas parejas aprovechan este reencuentro para casarse, por lo cual es común ver por las calles de la ciudad autos decorados con moños rojos y/o rosados transportar a los recién casados. En la aldea también hubo boda y aunque no asistimos los juegos artificiales lo anunciaron a los cuatro vientos. Por la noche durante una cena a la que si fuimos invitados los recién casados hicieron su ingreso. Ambos muy elegantes, ella con un tapado rojo y cabello recogido repartieron cajas rojas con dulces entre los presentes.
Para los chinos el pescado representa la abundancia y en esta celebración no puede faltar en ninguna comida, por ello aquí los habitantes se las ingeniaron muy bien para tener su propia producción. En unas lagunas artificiales que ellos mismos fabricaron, luego de vaciar parcialmente el agua en su interior, ingresan los hombres con redes, presencia que los peces advierten y reaccionan saltando literalmente por los aires. Comienza entonces una batalla cuerpo a cuerpo, en la que unos minutos más tarde los pescadores salen victoriosos con un saco lleno de peces.
Segunda etapa – la gran celebración
Comenzamos bien temprano recorriendo las callecitas de la aldea. En ambas direcciones se observan a sus habitantes pegar carteles de color rojo sobre y a ambos lados de la puerta de entrada de sus casas con figuras de peces. Se llaman 对联 (duilian) y en su mayoría son poemas que intentan plasmar mensajes alegres y buenos deseos como tener exito en los estudios, atraer la riqueza y la salud:
一年好运随着倒 Todo el año buena fortuna
四季彩云滚滚来 Que las cuatro estaciones, traigan nubes de colores
Luego continuamos por un camino que atraviesa campos de 青菜 (qingcai) y 油菜 (youcai) ambos vegetales. De este último crece una flor de color amarillo que se usa para la producción de aceites y que es el orgullo de los locales ya que en primavera tiene el poder de teñir las tierras de Huangshan creando un paisaje que invita a soñar. A pesar de que en el hemisferio norte aún es invierno aquí las flores parecen estar en sintonía con el calendario lunar y ya comienzan a aparecer los primeros capullos. Así llegamos a unas tumbas en las que la familia rindió culto a sus ancestros, primero limpiándolas y luego encendiendo una pequeña fogata y juegos artificiales.
El próximo paso sería preparar muchísima comida para la cena, pescado no podía faltar, cerdo, pollo y cordero tampoco junto a otros platos tradicionales. En la casa de la tía de Pan la mesa cambió de forma, pasó de rectangular a circular y en el centro se ubicaron abundantes platos de comida, alrededor pequeños tazones, vasos y palillos. El Moutai, famoso vino tradicional Chino también tuvo su espacio. Uno a uno se degustó cada plato y con cada bocado brindis de por medio así completamos la primera fase. A diferencia de como celebramos en occidente, aquí comenzaría una recorrida por las casas de los familiares con el fin de saludar, compartir algo de comida (frutas secas y dulces) y brindar. A las 08:00 pm CCTV transmitió una gala especial, la grilla incluía números de canto, baile y humor. Entre los jóvenes, Wechat fue el espacio para enviar saludos, “stickers” divertidos con figuras de Chanchitos y 红包 (hongbao – sobres rojos virtuales con pequeñas sumas de dinero).
Poco antes de la medianoche, el cielo se iluminó de colores y los juegos artificiales se escucharon por más de una hora hasta que la noche recuperó su calma habitual, la cual no duraría por mucho tiempo. Los músicos se reencontraron a las 5:00 am para continuar con la función, donde cada familia encendería petardos en la puerta de sus casas dejando como resultado una alfombra de papel roja, escenario que se repetía a lo largo y ancho de cada cuadra. Aunque el calendario lunar ya indicaba el primer día del año正月 (zhengyue) la celebración continuaría. Aunque en menor magnitud se escucharon los juegos artificiales durante toda la jornada. Muchas familias, algunas solas y otras en grandes grupos salieron a hacer 爬山 (pashan), que consiste en caminar por los senderos de las colinas o montañas, contemplar el paisaje natural y quemar algunas calorías pensando que a su regreso otro banquete aguardaba.
Tercera etapa – Bainian
Si pensaban que el 6 de febrero todos volverían a casa se equivocan pues aquí comenzó la tercer etapa que tuvo por protagonista al 拜年 (bainian) en el cual las familias visitan a sus parientes. En este día atravesamos un camino montañoso hasta llegar a otra aldea sumergida en un valle rodeado de árboles frondosos y campos de té. Allí se encontraba la casa del 舅舅 (jiujiu – un tío del padre de Pan) quien junto a su familia nos recibieron con enorme entusiasmo. Luego de una cálida bienvenida en la que el té y las frutas secas auspiciaron el reencuentro, le siguió otro banquete que tuvo nuevamente a los juegos artificiales como telón de fondo. Para los jóvenes también habría sobres rojos con dinero, tradición que los adultos aún conservan.
Al séptimo día o 初三 (chusan), la aldea poco a poco recuperaba su calma. Por sus calles desfilaban en sentido contrario varias familias en compañía de sus padres y abuelos cargando valijas y bolsas con regalos. Era momento de emprender la vuelta a casa, o quizás dejar nuevamente sus casas para regresar a la ciudad. Atrás quedarían los días de celebración, de colores y júbilo y en los rostros de los mayores se percibía algo de desazón, con una mano se despedían y con la otra activaban la cuenta regresiva hasta el próximo reencuentro.
Una frase popular China dice así: 一方水土养一方人 la cual podemos traducir como “cada lugar tiene sus propias costumbres”. Existen muchos aspectos tradicionales que convierten a esta festividad en el mayor evento del año en China y que nadie quiere perderse, y aunque haya algunas diferencias en el modo de celebrarlo, esta tiene a un único protagonista que es la familia.
Hemos sido muy afortunados en poder vivir esta celebración en primera persona y queríamos compartirla con todos ustedes. Estamos realmente muy agradecidos con las familias que nos han abierto las puertas de sus casas, todas nos han recibido con un plato en su mesa y principalmente con una enorme calidez. También queremos agradecer a la familia de Pan Xiang quienes nos han tratado como parte de su familia y a nuestro querido amigo desearle que en el Año del Chanchito se cumplan todo sus deseos personales y profesionales. A todos ustedes, agradecerles por la lectura y despedirnos con un:
新年快乐,万事如意
“nuestros mejores deseos y muy feliz año”
Rodrigo Ledesma y Juan P Rigotti

Excelente artículo Juan! Muy interesante toda la información.
Tito muy bueno el relato!! Te mando un abrazo grande!! Fabri.
hola, que lindo, ahora lo imprimimos y lo leemos bien
Hermosísima experiencia, y muy clara la descripción. Creí estar viviendo cada relato. Es GENIAL!!!! Abrazo y disfruta a pleno, lo mereces.